Caminando en la desidia
me encontré con tus caderas
y me diste un ratito
como flor en primavera.
Tú piensas que soy un loco,
yo pensé que eras sincera
y con el corazón partido
me dejaste en una acera.
Tus besos me traicionaron
por los besos de cualquiera
y te arrimabas al más guapo
y el más guapo yo no era.
Ahora tengo pesadillas
sabiendo que no me esperas,
soy un vagabundo errante
que sin ti se desespera.
Como un bloque de hormigón
tengo al verte el corazón.
Y cachito a cacho,
busco en la mañana
un poco de calor en tu mirada,
que me vuelvo loco
pegado a tu ventana
viéndote dar vueltas en la cama.
Nunca encuentro la salida
de esta cárcel de tristeza,
siempre termino enganchado
con el alma entre las rejas.
Soy mi propio carcelero
que perdió la llave el día
en que te vio salir corriendo
cuando al oído te decía.
Sigo preso de tus ojos,
pasando noches en vela,
vaciando los cajones
rebuscando una princesa.
No me digas que te olvide,
si cada vez que tú me miras,
yo te digo con los ojos
que por ti daría la vida.
Como un bloque de hormigón
tengo al verte el corazón
Y cachito a cacho,
junto a la mañana,
trozos de cristal de tu ventana,
que rompí borracho pensando que tú estabas
y, al ver que no, la reventé a pedradas. |